lunes, 4 de mayo de 2015

Resolución actividad 3.1

      La actividad propuesta con el capítulo 3 referente a la entrevista  de Elsa Punset a René Diekstra sobre El aprendizaje social y emocional: las habilidades para la vida, es muy interesante. Puedo reconocer con la mano en el corazón que desde hace mucho tiempo no había estado viendo  una conversación con tanto interés.

      Tal como lo decía antes hablan sobre la importancia de las habilidades emocionales y sociales en la vida del ser humano, pero sobre todo de lo sustancial que es asimilar estas habilidades desde una edad muy temprana, ya que las emociones son la esencia sobre que se construyen las relaciones y se toman las decisiones.

      Es primordial saber poner nombre a las emociones, saber entender las emociones (por ejemplo: Estoy triste. Pero ¿por qué? Porque estoy preocupada, enfadada, infeliz, avergonzada,…cada uno es diferente). Si enseñamos a un niño a interpretar bien sus  emociones y de otras personas, mejorará sustancialmente su capacidad de conectar y de enfatizar con los demás. Al mismo tiempo el niño que conoce y sabe gestionar sus emociones está más preparado para aprender en la escuela y luego incorporarse al mercado laboral, debido a que es capaz de planificar sus actuaciones, aplazar pequeños placeres, y  trabajar para conseguir sus metas.

      Las escuelas son muy importantes, porque forman las nuevas generaciones que tienen que vivir juntas y trabajar juntas en el futuro para dirigir una sociedad. Precisamente por eso, según el entrevistado sería conveniente olvidarnos de la jerarquización de las asignaturas, o sea no colocar entre las primeras las matemáticas, las lenguas y entre las últimas las materias creativas y artísticas. Lo más eficaz sería introducir en las aulas el aprendizaje emocional y social para lograr un total desarrollo del niño, ya que la razón modifica la emoción, no se pueden separar.

     Partiendo de la idea de que las emociones no son un” lujo biológico”, sino forman parte de nuestras vidas y que las emociones se pueden educar, debido a la plasticidad de nuestro cerebro, por una parte para aprender a percibirlas adecuadamente y expresarlas y por otra parte para gestionarlas, considero que sería muy importante antes de empezar a trabajar con un grupo de niños, hacer una pequeña investigación sobre el grupo, para saber hasta que punto tienen desarrollados los niños sus habilidades sociales y emocionales.  Una vez establecido el diagnóstico ya podemos preparar un plan de desarrollo de habilidades para la vida y de destrezas en el ámbito social, emocional, ético que complementarán las habilidades cognitivas e intelectuales.
              
    Como bien sabemos Diagnosticar situaciones complejas que fundamentan el desarrollo de acciones socioeducativas, es la tercera en la lista de las competencias específicas que el educador social adquiere durante su formación, así que sus estudios le vendrán de apoyo para poder afrontar estas situaciones.

     Muchas investigaciones demuestran que cada euro invertido en programas de desarrollo de habilidades sociales y emocionales se recupera triplicado, o sea es una buena inversión para la sociedad, ya que disminuye las conductas delictivas, disminuye las alteraciones en las aulas y  mejora el rendimiento académico.

      El entrevistado nos llama la atención sobre los beneficios de programas de habilidades sociales y emocionales que han sido demostradas en siete ámbitos relevantes:
  •  Desarrollo de habilidades sociales.
  •   Reducción de comportamientos antisociales.
  •  Disminución de abuso de drogas.
  •  Incremento de la auto-imagen positiva.
  •  Aumento del éxito académico.
  •  Mejor salud mental.
  •  Aumento de comportamientos pro-sociales.

      El psicólogo de la entrevista, René Diekstra, nos aconseja sobre unas estrategias sencillas para un mejor desarrollo de las habilidades emocionales y sociales, por ejemplo  “¡Si éstas enfadado con el alumno, antes de decidir cómo actuar, utiliza el principio del semáforo: Cuenta hasta diez!”

      Al mismo tiempo nos llama la atención sobre la importancia de ir con los ojos abiertos entre los niños, para poder observar las diferentes situaciones de necesidades especiales, ya que allí donde se encuentran los mayores problemas es también donde se consiguen los mayores éxitos. Es primordial ofrecerles este tipo de programas, ya que cuando no se les facilita se les priva todavía de más cosas. A través de diferentes programas es  importante enseñar a los niños a enfrentarse de forma ética y eficaz a los conflictos, ya que de esta manera sabrán manejarlos, diferenciando los conflictos con solución de los insolucionables, es decir serán capaces de controlar sus enfados y frustraciones en las situaciones en que no esté en su mano poderlas solucionar.


      La conclusión final es, que la educación de los niños debe estar encaminada a desarrollar la personalidad, aptitudes, capacidad mental y física, hasta el máximo de sus posibilidades, tal como queda definido en le Derecho de los Niños de 1990, aunque desgraciadamente la mayoría de las escuelas violan este fruto de la convención, ya que no contemplan los suficientes factores para el éxito académico, social y económico del niño.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario